domingo, 10 de octubre de 2010

La vela del cuervo

Nadie sabe por qué la ciudad esconde el lenguaje
oscuro de las aves y los muertos.

El cuervo permanece callado, no quiere abrir la
bisagra y dejar salir su luz por la rendija de una
bocacalle.

Más allá del sueño de los cipreses está la sombra de
una manzana verde, la puerta que nos lleva a la
felicidad.

Dicen que la soledad nos llega con la lluvia, y que
la arena de las playas sube como un viejo reloj
hacia las torres derrumbadas.

El vino le habla al fuego, tu perro te mira escribir y
presiente las nubes que lo distraen en el jardín.

El sonido de una nube es como una campanada de
agua.

Nadie sabe por qué la puerta sigue cerrada, y los
pájaros no han vuelto a suceder.

Sólo hay una ventana, y desde ahí se ve a una mujer
con su deslumbrante cabellera trotando sobre un
caballo blanco.

Miguel Angel Zapata



Perversidad de la separación


Desautorizo
mi ternura /
vuélvanse
mis ojos
turbulencia /
pido castigo ejemplar
a mis palabras.
al alba
quito la escalera
para que ninguna luz
suba a las ventanas /
que sea
irreflexiva
como un perro
mi bondad
que en los charcos
sean glorificados
mis instintos
que la vida tropiece
y su pie herido
sea mutilado.
desautorizo
a mi sangre
y a mi sexo /
y para mis oídos
toda voz /
toda vez
toda sombra
todo siglo
sea mi espalda
una sábana
árida.
la ausencia es una unión definitiva.
todo
tengo prohibido:
incluso la amargura.

Juan Bañuelos

Los nombres olvidados

Vivo sin mí, inmóvil,
ausente de mi cárcel de palabras,
sin la forma precisa para el canto
en este día sin tregua y sin resquicios;
cuando celoso de sí mismo el aire
no se desata en viento,
cuando nada me entrega su sentido
y no encuentran camino hacia mis ojos
ni el cielo ni los nombres de la tierra,
porque yacen serenos y completos
y en su ser se alimentan y se engendran.

Cumplen en sí la estatua de su vida
tanto el ser mineral como la espuma,
pues mis nombres tal vez están cansados
y en el árbol no pinten ningún verde
ni en el azul la sombra que enamora
y no sepan oír, en el silencio,
lo que la tarde les dice a los jardines.

Cifrados cantos, oscuros se celebran
al aire prodigioso de la noche
o en la obstinada luz que a mí se niega.

Atiendo, espero,
oigo el rumor adverso de mi sangre
y los días que son gestos de días
y las horas iguales a las horas
y todo tan en sí,
sellado,
inmóvil...


Blanca Luz Pulido

A SOLAS-Ismael Enrique Arciniegas

¿Quieres que hablemos? Está bien empieza:
Habla a mi corazón como otros días...
¡Pero no!... ¿qué dirías?
¿Qué podrías decir a mi tristeza?

...No intentes disculparte: ¡todo es vano!
Ya murieron las rosas en el huerto;
el campo verde lo secó el verano,
y mi fe en ti, como mi amor, ha muerto.

Amor arrepentido,
ave que quiere regresar al nido
al través de la escarcha y las neblinas;
amor que vienes aterido y yerto,
¡donde fuiste feliz... ¡ya todo ha muerto!
No vuelvas... ¡Todo lo hallarás en ruinas!

¿A qué has venido? ¿Para qué volviste?
¿Qué buscas?... Nadie habrá de responderte!
Está sola mi alma, y estoy triste,
inmensamente triste hasta la muerte.

Todas las ilusiones que te amaron,
las que quisieron compartir tu suerte,
mucho tiempo en la sombra te esperaron,
y se fueron... cansadas de no verte.

Cuando por vez primera
en mi camino te encontré, reía
en los campos la alegre primavera...
todo era luz, aromas y armonía.

Hoy todo cuán distinto... Paso a paso
y solo voy por la desierta vía.
—Nave sin rumbo entre revueltas olas-
pensando en la tristeza del ocaso,
y en las tristezas de las almas solas.

En torno la mirada no columbra
sino esperanzas y páramos sombríos;
los nidos en la nieve están vacíos,
y la estrella que amamos ya no alumbra
el azul de tus sueños y lso míos.

Partiste para ignota lontananza
cuando empezaba a descender la sombra.
...¿Recuerdas? Te llamaba mi esperanza,
¡pero ya mi esperanza no te nombra!

¡No ha de nombrarte!...¿para qué?... Vacía
está el ara, y la historia yace trunca.
¡Ya para que esperar que irradie el día!
¡Ya para que decirnos: Todavía,
Si una voz grita en nuestras almas: ¡Nunca!

jueves, 23 de septiembre de 2010

Oráculo de Delfos

"Te advierto, quien quiera que fueres,
¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza,
que si no haas dentro de ti mismo aquello que buscas,
tampoco podrás hallarlo afuera.
Si tu ignoras las excelencias de tu propia casa,
¿como pretendes encontrar otras excelencias?
En tí se haya oculto el Tesoro de los Tesoros
¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás el universo y a los Dioses"

sábado, 11 de septiembre de 2010

ODA A LA PRINCESA DE CARAMELO

Vete al diablo,

a ver si el aguanta tus caprichos,

tus desplantes,

tus tormentos.

Que te saque los ojos,

a ver si así

aprendes a mirar hacia adentro.

Que te corte la lengua,

así por fin guardaras silencio

y quizá entiendas

que a veces dice más

el simple roce de los dedos.

Que te arranque el cabello,

así se refrescará tu cerebro

y dejarás de preocuparte

por si es o no bello.

Que te drene la sangre

que brote por cada poro de tu cuerpo

y así al menos

algo calentará tu piel de hielo.

Vete al diablo

princesa de caramelo.

Que mas da que me esté muriendo

sin el veneno de tus besos.

Que más da que me haya quedado sordo

desde que tu risa no inunda mi universo.

Que más da

Si mi mundo te daba miedo,

si tu mundo me daba náuseas,

si nunca quisiste forjar el nuestro

Vete al diablo

Que tenías razón,

no soy el príncipe de tu cuento,

no pienso bajarte el cielo

ni rendir mi vida a tus desprecios

Vete al diablo….

Que aquí

te espero

LEMON

sábado, 14 de agosto de 2010

Relato – Los Tres Filtros de Socrates


LOS TRES FILTROS

socrates.jpg

Un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrates y empezó a hablar de esta manera:

- “¡Maestro! Quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…”

Sócrates lo interrumpió diciendo:

-”¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de los Tres Filtros lo que me vas a decir?

-”¿Los Tres Filtros…?”

-”Sí” – replicó Sócrates. -”El primer filtro es la VERDAD. ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero en todos sus puntos?”

-”No… lo oí decir a unos vecinos…”

-”Pero al menos lo habrás hecho pasar por el segundo Filtro, que es la BONDAD: ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?”

-”No, en realidad no… al contrario…”

-”¡Ah!” – interrumpió Sócrates.- “Entonces vamos a la último Filtro. ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?”

- “Para ser sincero, no…. Necesario no es.”

- “Entonces -sonrió el sabio- Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario… sepultémoslo en el olvido…”

¿Tienes algo que decir a otra persona?. Recuerda pasarlo por laVERDAD, la BONDAD y la NECESIDAD antes de decirlo.