martes, 26 de julio de 2011

LA MEDICINA PATAS ARRIBA


Giorgio Mambretti y Jean Séraphin han escrito un libro pequeño, sencillo y muy fácil de leer sobre los fundamentos de la Nueva Medicina Germánica del Dr.Hamer. En casi 160 páginas, los autores han logrado llevar al lector muchas de las ideas y conceptos fundamentales de los descubrimientos del Dr.Hamer en un lenguaje bastante accesible, ameno y comprensible para un lector medio sin formación alguna en medicina.

Además del prólogo, el libro se divide en tres partes (más un apéndice), cada una constando de diversos apartados.

El propósito del libro es hecho explícito en el mismo prólogo: "En los diferentes apartados de este libro trataremos, pues, de las de la Nueva Medicina, de los conflictos relativos a los principales órganos y de algunas de las patologías más extendidas" (p. 7)

Creo que los autores han cumplido, más o menos satisfactoriamente, con este objetivo.

En el apartado titulado "El doctor Ryke Geerd Hamer: Historia de un pionero", los autores mencionan algo bastante correcto:

"Lamedicina alternativa o no traumática se limita con frecuencia arecurrir a soluciones terapéuticas sobre las mismas bases que lamedicina moderna: la enfermedad es algo feo, malo, insensato, unpeligro. Y la única solución consiste en eliminarla, ya sea de modosuave y violento.

En cambio, los descubrimientos de Hamer abren un mundo totalmente contrario: la enfermedad es la respuesta apropiada del cerebro a un trauma externo, y forma parte de un programa de supervivencia de la especie" (p. 15)

Efectivamente, las medicinas complementarias y alternativas presuponen muchas de las ideas de la medicina convencional, especialmente en lo que respecta a considerar la enfermedad como algo "malo" o "incorrecto", o como una falla de la Naturaleza que el médico debe corregir.

Pero como dicen los autores, los descubrimientos del Dr.Hamer (si son correctos) rectifican desde la base, esto es, corrigen incluso la noción de enfermedad como algo "malo" (aunque no implicando que la enfermedad sea "buena" tampoco), y demuestran más bien como la enfermedad es un fenómeno comprensible en un contexto evolutivo, y cuyo sentido se explica dentro de tal contexto; siendo tal sentido muy importante a los fines de hacer cualquier terapia.

La NMG, al igual que la medicina convencional y las alternativas, asigna un rol al médico en el tratamiento. Pero este rol no excluye la participación activa del paciente en su propio tratamiento cuando ello es posible (y este rol del paciente no es secundario o pasivo, sino primario y activo; y en algunos casos, esencial para un tratamiento óptimo).

En el apartado que lleva el título "Las cinco leyes fundamentales o la medicina patas arriba" (p. 17), los autores desarrollan lo que a mi modo de ver es la parte fundamental del libro, ya que explican las leyes biológicas de la NMG sin cuyo conocimiento es imposible comprender la relación causa-efecto entre los conflictos biológicos y las enfermedades.

Al explicar la primera ley o ley de hierro del cáncer (resumida por los autores en la frase "el trauma es el detonante"), los autores escriben: " Toda enfermedad es causada por un trauma emocional que nos coge desprevenidos, a contrapié, un trauma que vivimos en soledad y que no sabemos cómo resolver. La intensidad del trauma, la «connotación» de la emoción sentida cuando se ha producido, determinan el área del cerebro afectada, el órgano físico correspondiente y la gravedad de la enfermedad" (p. 17)

Hay que hacer aquí un par de matizaciones:

1)Por trauma emocional, los autores se están refiriendo al DHS o Síndrome Dirk Hamer, que es el pilar de la NMG. Sin embargo, el término "trauma emocional", si bien es útil para dar una idea general del DHS, es impreciso y poco feliz, toda vez que podría evocar el concepto de trauma que se maneja en la psicología o en el psicoanálisis, que poco o nada tienen que ver con el DHS como lo entiende la NMG.

Hubiese sido mejor que los autores citaran directamente la definición de DHS que da el Dr.Hamer, tanto en sus libros, como en sus escritos publicados en internet.

2)Los autores mezclan en la definición, en forma desordenada, el segundo criteriocon el tercer criterio de la ley férrea del cáncer, e implícitamente confunden el DHS con el conflicto biológico que aquél origina. Aunque tal confusión debería resolverse a medida que el lector avanza en su lectura del libro, tales confusiones deberían evitarse, con el fin de facilitarle la comprensión a los lectores.

En primer lugar, la "intensidad del trauma" no determina nada; es la "intensidad del conflicto biológico" (a medida que evoluciona) lo que determina parte la "masa conflictual" (intensidad + duración del conflicto) y esta a su vez es lo que determina la gravedad de la enfermedad. Por ejemplo, si una persona tiene un conflicto de miedo a la muerte con una intensidad de 100 (el número es arbitrario, y es solo para los efectos de esta explicación) que ha durado un mes, el adenocarcinoma de pulmóncorrespondiente tendrá un mayor tamaño (o será "más grave") que otro paciente que, durante ese mismo mes, haya tenido un conflicto de miedo a la muerte de intensidad 50.

La masa conflictual es determinada por la suma de dos variables: la duración y laintensidad del conflicto. Con la misma duración, las diferentes intensidades del conflicto determinarán una mayor o menor gravedad de la enfermedad (dependiendo de si la intensidad es mayor o menor, respectivamente). Y cuando la intensidad es la misma, la mayor o menor duración del conflicto determinará la mayor o menor gravedad de la enfermedad. Son dos variables que deben examinarse conjuntamente.

En segundo lugar, la "connotación" de la emoción sentida se refiere al "matiz", al "tema", o al "contenido" emocional del DHS (que se determina en el mismo segundo en que éste se produce), y que a su vez determina el contenido del conflicto biológico, el área del cerebro afectada por el Foco de Hamer, y el órgano correspondiente. Esto se desarrolla en el segundo criterio de la primera ley biológica.

Pero las confusiones de los autores no terminan aquí. Para ilustrar la primera ley de Hamer, los autores mencionan un ejemplo muy desafortunado:

"MADRE LEONA

La leona pare sus cachorros y durante el tiempo de amamantamiento deja de estar en celo; es madre, y no la hembra del león. Pero el rey del bosque no está nada contento con la situación, ya que su única función biológica es aparearse de nuevo con la leona para la preservación de la especie; el león es una especie de receptáculo de espermatozoides y tiene ciento cincuenta relaciones sexuales por semana. A menudo trata de dar muerte a sus crías, y de conseguirlo la leona vivirá inmediatamente un conflicto de autodesvalorizaciónpor no haber sido capaz de protegerlas, por no haber sido una buena madre, que desencadenará una necrosis en sus ovarios. Pero con el paso del tiempo superará el problema y comenzará reparando la necrosis con quistes ováricos cuya función no es otra que producir más estrógenos para una vuelta del calor que hará posible un nuevo apareamiento. Es una programación biológica que proviene de la filogénesis, la historia de la evolución" (p. 18)

El ejemplo es desafortunado, simplemente porque en lo que respecta al conflicto biológico mencionado, es falso:

1)La necrosis de ovarios se genera por un conflicto biológico de "pérdida de un ser querido" (o también por un conflicto ""semi-genital", es decir con connotaciones sexuales desagradables o feas), nunca por un conflicto de "autodesvalorización".

2)El conflicto de "autodesvalorización" afecta huesos, arterias, vasos sanguíneos, músculos, tendones, etc. pero nunca los ovarios. Un conflicto de "autodesvalorización" (o desvalorización) por no ser buena madre (en el lenguaje biológico, por no cumplir cabalmente la función materna) solo afectaría el hombro izquierdo (si la mujer es distra), pero nunca, repito, los ovarios.

3)Es sorprendente que el escenario que plantean los autores es el propicio para explicar un conflicto de pérdida de un ser querido (ya que observar la "muerte de las propias crías" sería posiblemente un desecadenante de tal conflicto), pero por razones desconocidas, los autores prefirieron inventarse un conflicto de autodesvalorización en conexión con el cáncer de ovarios (algo que jamás podría existir, si la NMG es correcta; de hecho, si tal cosa existiese, se estarían refutando los descubrimientos del Dr.Hamer sobre las causas del cáncer de ovario).

Paradójicamente, y en una sección posterior del libro, los autores reconocen expresamente que es el conflicto de pérdida (y no una autodesvalorización) el que ocasiona la necrosis de ovarios: "Las gónadas (ovarios-testículos) Es unconflicto terrible de pérdida acompañado a menudo de sentimiento de culpa y de la impresión de haber sufrido un «golpe bajo»; conflicto por la pérdida de un hijo, o de una persona querida a la que no vamos a poder ver más.

En la fase de conflicto activo, tendremos una necrosis del tejido intersticial de los ovarios o de los testículos. Pero, durante la fase de reparación, el tejido necrótico se reconstruye y forma un quiste que tiene por función producir una mayor cantidad de hormonas sexuales, testosterona o estrógenos, para aumentar la virilidad del hombre y la feminidad de la mujer; en este caso nos encontramos frente a una solución biológica que no sirve para la supervivencia del individuo, si no más bien de la especie. ¡Estamos programados para sobrevivir y preservar la especie!" (p. 91)

No entendemos entoces cuál fue el origen del error que cometieron los autores al comienzo del libro en su ejemplo sobre la madre leona.

Sobre la tríada psique-cerebro-órganos, que tan importante es para la NMG, los autores correctamente notan: "la existencia de una tríada indisociable de mente-cerebro-cuerpo, tres unidades que funcionan siempre conjuntamente. En tanto la medicina se obstine en ocuparse únicamente de la célula olvidando que el hombre es un compuesto de emociones (cada uno vive los acontecimientos de la vida de modo muy personal), cerebro (nuestra central de mando para la supervivencia y la preservación de la especie) y cuerpo (el único campo de acción a disposición del cerebro), no podrá llegar nunca a comprender el significado de la enfermedad ni sus leyes de funcionamiento." (pp. 19-20)

Lo anterior es correcto. Sin embargo, un médico convencional podría replicar diciendo que la medicina convencional se ocupa también de las emociones y la mente (psiquiatría), y del cerebro (neurología).

Pero el punto que quieren hacer ver los autores es que, en el caso de las enfermedades orgánicas, existe también una correlación previsible, específica y determinada en el plano de la psique (conflicto biológico), y del cerebro (Foco de Hamer); y que tal correlación está regida por las leyes biológicas de la NMG. Esto implica que, por ejemplo en un cáncer de mama la enfermedad no se limita solo a la existencia de células cancerosas en las glándulas o conductos mamarios, sino que además de ello existe también un hecho a nivel de la psique (un conflicto biológico de separación, o de preocupación o pelea, relacionado con el nido o la pareja), así como también un fenómeno cerebral (Foco de Hamer en una zona determinada), y que estos hechos soncausales en relación con el origen del cáncer, y son esenciales para su tratamiento.

Cuando los autores deciden explicar la segunda ley de la NMG o ley del carácter bifásico de las enfermedades que presentan solución del conflicto, la resumen en la idea "Nada existe sin su contrario". Esta última es una afirmación metafísica que no nos incumbe en estos momentos examinar.

Los autores explican de forma sencilla las características de la fase activa del conflicto (p.30) y de la fase de curación o fase posterior a la solución del conflicto (pp. 31-33). Creo que un aspecto que los lectores deberían tomar en cuenta con especial atención es este párrafo: "De todas formas, hay que tener presente que en algunos casos la fase de reparación puede ser incluso más peligrosa que la fase de enfermedad y que la crisis epileptoide presenta riesgos que conviene no ignorar para poder ayudar al paciente con todos los medios posibles, incluso alopáticos, a dar término a esta segunda fase (veremos un ejemplo de ello a continuación referido al infarto de miocardio)." (p. 33)

El párrafo es especialmente correcto, toda vez que en muchos textos sobre la NMG se presenta la "solución del conflicto" como la llave mágica que cura cualquier enfermedad. Si bien es cierto que la solución del conflicto es una condición necesaria para la curación, en muchos casos no es suficiente (y esa insuficiencia debe cubrirla el médico, usando para ello todos los métodos, técnicas y procedimientos terapéuticos que estén a su alcance, lo que puede incluir cirugía y medicamentos de la medicina convencional)

La tercera ley de la NMG, que en general presenta algunas dificultades de comprensión para personas sin formación en embriología, es explicada también de forma bastante simple por los autores. Ellos la resumen, con su ya familiar y peculiar modo filosófico de expresión, como "Más allá de la complejidad todo es simple" (p. 33). Al leer esto, alguien podría pensar que los autores han sido personalmente influenciados e inspirados por alguna rama de la filosofía oriental, como el taoísmo; pero si somos caritativos en la lectura de este libro, deberemos entender que los autores intentan resumir en una frase breve la idea esencial que captura el fundamento de la ley biológica explicada.

Si alguien que conozca la tercera ley de la NMG estima que la frase anterior empleada por los autores captura o no su idea esencial, lo dejo a su criterio, porque examinar críticamente tal cuestión probablemente requeriría de un artículo entero, y este no es un blog de filosofía.

Lo que sí me gustaría mencionar es que los autores han realizado un buen esfuerzo por explicar el término "bocado" (o presa) que es tan frecuente en la literatura de Hamer, y que algunas veces se presta a confusiones. Según los autores "El concepto de «bocado» puede entenderse en sentido propio («no tengo nada que comer» ), o bien en sentido figurado: «Ah, ya estamos, esta vez me cortan el suministro» (por ejemplo, en caso de despido, divorcio, estudiantes mandados fuera de casa por los padres); puede tener un significado más simbólico aún, que varía según la personalidad de cada cual: una herencia que se me escapa de las manos, un préstamo bancario que no le ha sido concedido a uno, etc. Se tratará, en cualquier caso, de no poder atrapar el bocado, no poder tragarlo, no poder digerirlo y, por último, no poder expulsarlo."(p. 37)

Los autores correctamente distinguen entre un concepto literal de "bocado", y un concepto más simbólico o humano de él. Esta distinción es adecuada, toda vez que el ser humano muchas veces "interpreta" sus conflictos desde la perspectiva simbólica, mediada por el lenguaje y la cultura, dentro de la cuál se encuentra irremediablemençnte inmerso. De allí que una persona pueda describir su conflicto usando expresiones personales tales como "me quitó lo mío", o "se fue con mi botín", que son la forma en que puede manifiestar, linguísticamente (e interpretar, conceptualmente) un DHS que sufrió, y que en su esencia, es propiamente biológico: haber perdido el bocado o la presa.

Los animales, los niños muy pequeños, y los seres humanos adultos en algunas condiciones, experimentan el conflicto biológico en forma literal o casi literal, es decir, en una forma ancestral. Pero el humano adulto frecuentemente categoriza, etiqueta y rodea de un montón de conceptos, ideas, especulaciones, prejuicios y racionalizaciones sus vivencias, incluyendo sus conflictos biológicos.

Un error común en el que incurre mucha gente es invertir la secuencia anterior. Es decir, muchas personas con un conocimiento superficial, insuficiente o falsificado de la NMG interpretan la idea de un conflicto biológico en un bebé o en un animal desde la perspectiva del simbolismo del humano adulto. De hecho, el mismo concepto de "conflicto" ya evoca en la mente de mucha gente problemas de tipo financiero, laborales, de relaciones de pareja, afectivos, de angustias existenciales, etc. que son inverosímiles y rídiculas de imaginar en bebé recien nacido, o en un hormiga o en una comadreja. Pero en este caso, es obvio que la confusión la tiene la propia persona al malinterpretar el término "conflicto" tal y como se usa en la NMG; que nada tiene que ver en esencia con problemas laborales, existenciales o personales (aun cuando tales problemas algunas veces puedan dar lugar, si son vividos como un DHS, a conflictos biológicos determindos)

La cuarta ley biológica, el sistema ontogenético de los microbios, es resumida por los autores con una frase mucha más precisa y menos críptica: "TRABAJADORES ESPECIALIZADOS A LAS ÓRDENES DEL CEREBRO" (p. 45)

Efectivamente, la NMG ha descubierto que los microbios actúan después de que una parte del organismo ha sufrido una alteración, sea por un conflicto biológico, o por alguna lesión o traumatismo. En principio, los microbios actúan durante la fase de reparación, ayudando a optimizar el proceso de curación. En algunos casos, tanto por el tipo de microbio, como por el estado del organismo, la función de los microbios durante la fase de curación se exacerba y desborda, y se convierte en una amenaza e incluso en un peligro muy serio para la vida del organismo.

Los autores mencionan este último punto de la siguiente forma: "No es menos cierto que cuando tomamos el avión para dirigirnos a tierras lejanas entramos en contacto con microbios que nuestro organismo no reconoce y a los que no está adaptado; entonces podemos contraer enfermedades a veces incluso mortales y en este caso se hacen necesarias las vacunas; los viajes en avión, en efecto, no están todavía previstos por nuestra biologia; el «plano biológico» del hombre prevé únicamente lentos desplazamientos que le permiten adaptarse de forma paulatina a las nuevas condiciones ambientales" (p.51)

Aquí los autores enfatizan como la armonía entre un organismo y su entorno es clave para comprender su salud; al producirse un cambio brusco en las condiciones ambientales (sea por causas naturales o artificiales), el fino equilibrio que mantienen los seres vivos con su entorno se puede romper, y ello pueda dar lugar a que la eficacia del programa especial de enfermedad sea reducida o que, incluso, se convierta en mortal para el propio organismo.

Un ejemplo de esto es el caso de la "gripe o influenza porcina" que actualmente afecta a gran parte del mundo. Según la página en español de los Centers for Disease Control and Prevention "La influenza porcina (gripe porcina) es una enfermedad respiratoria delos cerdos causada por el virus de la influenza tipo A, el cual provocabrotes comunes de influenza entre estos animales"

Pero este virus afecta a los seres humanos solo muy raras veces, de allí que el organismo de la mayoría de las personas no esté familiarizado con tales virus. Según la misma página "Los virus de la influenza porcina por lo general no infectan a losseres humanos. Sin embargo, han ocurrido casos esporádicos deinfecciones de influenza porcina en seres humanos. Por lo general,estos casos se presentan en personas que tienen exposición directa alos cerdos (es decir, niños que se acercan a los cerdos en ferias otrabajadores de la industria porcina)"

Esto implica que, de acuerdo con la 4ta ley de la NMG, las personas que se encuentren durante la fase de curación de un conflicto biológico (por más breve que sea) que afecte el ectodermo (especialmente, conflictos de miedo por amenaza territorial, donde el "terriitorio" puede ser algún objeto que se posea o también el propio cuerpo; o conflictos de "mal olor", que incluyen conflictos donde sospechamos que algo no anda bien, como cuando decimos "Esta situación me huele muy mal"; tales conflictos biológicos son muy comunes en buena parte de la gente, ya que la vida nos coloca frecuentemente en situaciones donde nuestro "territorio" se puede ver amenazado o donde sospechamos por algún motivo que algo importante para nosotros irá mal, especialmente por la posible ingerencia de un factor externo; y en algunos de esos casos podemos responder con un DHS y el correspondiente programa especial), y que hayan sido contagiadas con el virus, tendrán los síntomas y signos clínicos de tal infección que, de acuerdo con la página antes mencionada, incluyen "fiebre, letargo, falta de apetito y tos. Algunas personas con influenzaporcina han reportado también secreciones nasales, dolor de garganta,náuseas, vómitos y diarrea"

La gravedad de tal cuadro clínico dependerá tanto de la del virus como del estado específico del organismo (que, debemos recordar y como regla general en los seres humanos, no está familiarizado con este virus específico) y de la intensidad del conflicto biológico. En algunos casos, como ha ocurrido en México, tal infección puede ser mortal en la medida en que el organismo no pueda controlar la exacerbación de la infección durante de la fase de curación (en estos casos graves, la actividad del médico es imprescindible para ayudar al organismo a controlar la infección). Pero aun en estas condiciones, la mortalidad por tal infección es baja. Según comenta en esta entrevistaeste médico y epidemiólogo: "La Fiebre Porcina tiene una mortalidad, según la Organización Mundialde la Salud, que va entre el 1 y el 4%. Es decir, un promedio de 2% depersonas podría fallecer. ¿Por qué las cifras de México son tan altas?Ya han fallecido 103 personas y se han diagnosticado 1.300 personasinfectadas. Hay muchas de ellas que no tienen síntomas graves y que,probablemente, no han debido concurrir a un centro de salud, y a lascuales no se les ha hecho el examen de laboratorio para demostrar quetienen el virus. Por lo tanto yo creo que hay que estar tranquilos. La mortalidad es baja."

La quinta ley, o ley del sentido biológico de las enfermedades, es resumida por los autores, siguiendo a Hamer, como "La ley de la Quintaesencia" (p.51). Confieso que al llegar a este punto del libro, y dada las expresiones metafísicas previas usadas por los autores, esperaba algo como "ley de la armonía universal" o "Ley de la perfección del universo" o "ley del orden cósmico", o quizás "Todos estamos conectados", pero los autores se atuvieron, sensatamente, a resumir la ley en su forma correcta.

Los autores la explican así "Todos los comportamientos del hombre (y por tanto las enfermedades) están determinados por programas especiales de supervivencia grabados en el cerebro desde la noche de los tiempos.


La enfermedad es la solución biológica perfecta de nuestro cerebro, la última posibilidad de supervivencia.


Existeuna interrelación permanente entre todos los elementos de lanaturaleza, y cada ser vivo está ligado a los demás que forman partedel Gran Todo. Cada organismo vivo posee un cerebro más o menosdesarrollado, capaz de captar inconscientemente las informacionesprocedentes del mundo que le rodea. Así el perro sabe que el amo estávolviendo a casa y se prepara para festejar su regreso delante de lapuerta de entrada, y la leona sabe si habrá presas suficientes paratodos en el territorio, y si la caza es escasa nacerán menos crías.

Así como cada hormiga se halla ligada al conjunto del hormiguero en cuyo interés actúa, así también cada célula, cada elemento constitutivo del cuerpo humano, trabaja en armonía y por el bien de nuestro organismo, en base a una comunicación permanente a diferentes niveles: la más pequeña de las células, las bacterias que viven en nosotros, los diferentes órganos, todo funciona al unísono, al mismo ritmo del cerebro principal. Todo lo que es percibido, incluso a nivel inconsciente, será transmitido por tanto a la central de mando.

Es como un tam-tam silencioso que la informa acerca de todo cuanto se produce, de lo que es necesario en un punto de nuestro cuerpo. Así como la leona sabe que la caza no será abundante y por tanto deberá traer al mundo pocos cachorros a fin de que todos tengan las mismas posibilidades de supervivencia, así nuestro cuerpo sabe, dado que lo lleva grabado en sus células, lo que es mejor para él, y el cerebro pone en práctica el programa más adecuado para permitirnos sobrevivir: por eso de vez en cuando interviene ese «reajuste» que insistimos en llamar «enfermedad», tras haber desaprendido a reconocer su función biológica a partir del momento en que nos «culturizarnos»." (pp. 51-52)

Creo que, aparte de las consideraciones efectuadas en los párrafos antes citados, los autores debieron haber explicado que la quinta ley se refiere básicamente a que el programa especial, por sus propiedades y características, cumple una función biológica que ayuda, mediante la modificación de las funciones del órgano en cuestión, a la solución del conflicto que le dio origen (o que ayudan a prevenir nuevos conflictos, en el caso del sentido biológico de los programas especiales delmesodermo cerebral). Vale decir, los signos y síntomas de la enfermedad, cuando son interpretados en el contexto de las leyes biológicas, muestran claramente su idoneidad, utilidad y función para ayudar al organismo a la supervivencia (e.j. modificando una función orgánica correspondiente a una necesidad biológica cuya súbita insatisfacción u obstrucción generó un conflicto biológico).

Un ejemplo del propio libro (que curiosamente no fue citado en el apartado de la quinta ley) ilustra esta idea: "El pez arrojado por una ola a la playa no tiene otra solución biológica de supervivencia que conservar cuanta más agua posible en el cuerpo, en espera de la próxima ola que lo arrastre hasta el mar; también el hombre está compuesto de un setenta por ciento de agua, y cuando todo se le viene encima, el cerebro recurre simbólicamente, por asociación con la memoria ancestral, al viejo programa: retiene los líquidos." (p. 37)

Aquí los autores se están refiriendo al sentido biológico de la retención de líquidos, cuando ésta es causada por un conflicto de "sentirse completamente solo o abandonado", o un conflicto de "desarraigo", o de "haberlo perdido todo". Este es un conflicto ancestral (regido por tanto por el tronco cerebral), que compartimos con muchos animales, y cuyo origen se remonta al momento en el que, durante la evolución, los organismos vivos (pluricelulares) salieron del agua y estaban empezando a adaptarse al medio terrestre. Aunque el ser humano está más evolucionado, el antigüo programa especial de retención de líquidos todavía existe en su cerebro, y se activa cuando se sufre un DHS cuyo contenido es el desarraigo, el haberlo perdido todo o el sentirse completamente abandonado en un entorno hostil (vale decir, y en sentido figurado, cuando es "arrojado súbitamente por una ola" a un ambiente amenazante) .

Aquí el lector tendrá que usar su imaginación, para poder establecer una cierta "empatía" con este ejemplo y captar el punto que intenta explicarse. Es un mero ejercicio mental para aprender a pensar en terminos biológicos, e identificar elcontenido biológico del conflicto..

Imagínese que usted es un pez y que es arrojado súbitamente por una ola terminando en la orilla de una playa. Esta sensación de "ser empujado por una ola" que pone al pez "fuera de su medio" (acuático), lo hace sentirse inmediatamente "solo y abandonado" (es decir, en un entorno hostil con el que no está familiarizado y que se percibe como una amenza a su supervivencia, y que en un ser humano puede ser, por ejemplo, un hospital). Este programa especial causa, en los seres humanos y animales, una proliferación celular en los tubos colectores y una retención de líquidos (que, en un caso extremo, permitiría al ser vivo retener la mayor cantidad de líquido posible en su organismo para prolongar al máximo sus funciones metabólicas y vitales bajo condiciones ambientales adversas).

Adviertase que la sensación de sentirse "solo y abandonado" no es necesariamente algo intelectual, que se capte por la vía conceptual (donde se usen conceptos sofisticados de "soledad", abandono, etc.). Nos estamos refiriendo a una sensación instintiva, biológicamente condicionada, pre-intelectual, que los seres vivos, bajo ciertas condiciones, pueden experimentar (piénsese por ejemplo, en un niño de un año que, cuando su madre se lo da en brazos a un extraño, llora inmediatamente como una forma de manifestar su miedo y angustia. Este niño no tiene conceptos intelectualmente sofisticados y elaborados de soledad, madre, extraño o sociedad; su reacción es pre-conceptual e instintiva, en la cuál percibe que el alejamiento físico de su madre es una amenza potencial a su supervivencia. De hecho, este tipo de separaciones de la madre, cuando son bruscas, frecuentes y prolongadas, puede causar conflictos biológicos de separación en los niños pequeños, y enfermedades como alopecia, neurodermatitis, así como otros problemas de la piel, y también problemas renales por sentimientos de abandono)

La segunda parte del libro explora la relación causa-efecto entre determinados conflictos biológicos y enfermedades específicas. En general, y entendiendo que se trata de un libro introductorio y "sencillo", las explicaciones son correctas y fáciles de entender.

Sin embargo, me gustaría analizar algunas cuestiones específicas que me parecen discutibles o, al menos, que merecen algunas matizaciones y puntualizaciones:

Cuando los autores explican la afectación del parénquima renal debido a un conflicto líquido, escriben lo siguiente "El parénquirna, o tejido renal, contiene los nefrones, las unidades funcionales del riñón que filtran, segregan y reabsorben los líquidos del cuerpo. La orina es el resultado de la actividad de los nefrones.


Lucastenia 17 años cuando sus padres decidieron que ya era hora de queaprendiera a nadar sin tocar el suelo, allí donde el agua cubre, peroLucas no quería saber nada de ello, ya que tenía demasiado miedo. Supadre y sus madre deciden llevarle a dar una vuelta en barca y, cuandoestá en alta mar, empujan a Lucas dentro del agua

¡Qué terrible espanto! Inmediatamente Lucas produce una necrosis del tejido renal para contener la orina.

Nuestro cuerpo está compuesto de agua en un 70% y cuando vivimos un conflicto relativo a unos líquidos (agua, nieve, gasóleo, leche, suero, etc.) es como si tuviéramos miedo de perder toda nuestra agua, la cual, como el aire, resulta vital; asi pues, en términos de supervivencia biológica, bloqueamos su salida del cuerpo. Más tarde, una vez solucionado el conflicto, se forma un gran quiste renal o una proliferación celular. El quiste es un nuevo parénquima que tiene por finalidad sustituir al riñón que se ha vuelto ineficaz y producir orina de tal modo que la funcionalidad renal es mayor que antes del trauma." (p.109)

He subrayado las partes del texto que me gustaría comentar. Cuando los autores dicen que Lucas (en el ejemplo), hizo el conflicto y produjo la necrosis "para contener la orina", parecen sugerir que la necrosis del riñón en la fase activa del conflicto biológico tiene un sentido biológico.Y esta interpretación de lo que parecen decir los autores parece confirmarse en el texto subrayado a continuación, cuando hablan del "miedo a perder toda nuestra agua" y que por eso el organismo bloquea su salida.

Debemos sin embargo puntualizar lo siguiente: Según conoce la NMG actualmente, el sentido biológico de los programas especiales del mesodermo cerebral (en el que se incluye la necrosis renal por conflicto líquido) existe solo en la fase de curación, no en la fase activa. Es decir, en estos programas especiales, el sentido biológico es evidente y manifiesto solo en la fase de curación, y más específicamente, después de terminada la fase de curación (ya que tal sentido para subsistir a la terminación o completación del programa especial, como lo demuestra el hecho de que los quistes ováricos productores de hormonas seguirán produciendo tales hormonas aun después de haberse terminado la fase de curación. Así mismo, un hueso mucho más fuerte después de una recalcificación, se mantendrá así mucho después de terminada la recalcificación. Esto parece indicar que el sentido biológico de estos programas es evitar un nuevo conflicto de este tipo, o disminuir sus efectos en caso de producirse)

En consecuencia, cuando los autores sugieren la existencia de un sentido biológico en la fase activa del programa especial de necrosis del riñón, están emitiendo una opinión personal, no algo que encuentre su justificación en la investigación del Dr.Hamer.

Sin embargo, esto no significa que tal opinión de los autores sea equivocada. De hecho, existe al menos un programa especial del mesodermo cerebral cuyo sentido biológico parece existir tanto en la fase activa del conflicto como en la fase de curación; y me estoy refiriendo a la necrosis de bazo (causada por un conflicto de "hemorragia" o de "sangrado", que ocurre por ejemplo por haber sido diagnosticado con una enfermedad sanguínea, como la leucemia; y también con alguna frecuencia en pacientes VIH positivos; o pacientes sometidos a transfusiones sanguíneas que vivan eso en forma de un DHS).

Durante la fase activa del conflicto, hay una disminución considerable de los trombocitos, practicamente desapareciendo de la circulación sanguínea, lo que ayuda a evitar la posible formación de trombos en los vasos sanguineos.Este es el sentido biológico de la fase activa del conflicto.

Esto significa que no es imposible que exista un sentido biológico en la fase activa de otros programas especiales del mesodermo cerebral; por lo que ls autores del libro en cuestión pueden estar o no en lo correcto cuando especulan que, en el caso de la necrosis renal, el sentido es "contener la orina" al tener un conflicto líquido.

La tercera parte del libro se refiere a algunas patologías muy extendidas, como el SIDA o las enfermedades mentales. Sobre estas últimas, hay algunas matizaciones y reparos que podemos hacerle a la exposición que han dado los autores; pero como se trata de un tema algo complejo, no estimo oportuno hacerlo en el contexto de una reseña, sino que habría que hacerlo en el marco de un artículo (o serie de artículos) dedicado enteramente a las enfermedades mentales o "constelaciones esquizofrénicas", como se las denomina en la NMG.

En conclusión, yo recomendaría este libro a una persona que quiera una introducción sencilla a la NMG, y no tenga acceso al material bibliográfico del Dr.Hamer (este último debería ser siempre la primera opción de estudio).

Espero que con los comentarios y críticas efectuadas en este artículo, los lectores puedan estudiar mejor el libro aquí comentado, y valorar con mejor criterio sus méritos y fallas.


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