sábado, 6 de noviembre de 2010

CRISTIANISMO Y BUDISMO

El enojo, el orgullo y la competencia son nuestros verdaderos enemigos. Nunca se puede ser feliz con actitud de ira.

Que la religión pueda ser usada como un instrumento para crear divisiones y provocar más pelea, es un hecho muy infortunado.

Existen terrenos muy claros para desarrollar relaciones más estrechas entre las distintas religiones y esto es muy importante hoy en día. Hay signos positivos en esta dirección. Hay una mayor compresión entre la comunidad del budismo tibetano y los monjes y monjas cristianos. Nosotros, los tibetanos, tenemos que aprender muchas cosas de las demás tradiciones.

El problema humano básico es la falta de compasión. Mientras este problema subsista, subsistirán los demás problemas. Si se resuelve, podemos esperar días más felices.

Personas erradas, usan la religión en forma errada. Como resultado de ello, la religión contribuye a mayores luchas y mayores divisiones.

La esencia del cristianismo y el budismo es la misma: la práctica del amor, para lo cual es necesario poner énfasis en el perdón y compartir el sufrimiento ajeno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario